AdultasDesde mi punto de vista

Tejiendo buenos recuerdos

tejedora de recuerdos

 

Cuando miro a mis hijos crecer entre los que los miran diferente y tratan de sacar provecho económico de ellos, trato de disimular mi rabia y disgusto supremo, pues quiero, que tengan la mayor cantidad posible de “buenos recuerdos”. Creo firmemente que son una base importante para los días bajos que puedan tener cuando yo no este, no soy de la idea de lo que es tradicional sea lo único. No resulto el colegio tradicional… ¡tomaran examen libres entonces! no tengo interés que tengan un millón de amigos 3 o 4 y nada más si son de calidad, no vale tener 10 si te abandonan en tu cumpleaños por ejemplo. Ser feliz no es tener pareja e hijos, cada cual vera como se siente más feliz aunque difieran de mi perspectiva de felicidad, mi trabajo será apoyarlos en su decisión

Me tortura la idea de que me recuerden como la madre que no soporta los ruidos, que se “empupa” (se meta en la cama y solo quiera dormir), la madre a la que le tienen que recordar que estaba haciendo. Pero en fin, si tememos un cerebro que funciona diferente ¿porque no disfrutar de esas diferencias?

Me encanta el poder de análisis rápido de resolución de problemas, no me gusta mentir y esa continúa necesidad de saber cómo se hacen las cosas, de saber cosas nuevas todos los días. Puedo percibir los estados de ánimo, y salud de mi interlocutor a pesar que él diga que no, mi empatía es tan grande que sufro dolor físico si el siente dolor, siento su tristeza o alegría, su entusiasmo y como ciertamente me puedo poner en el lugar del afectado mi consejo es más efectivo, tengo el poder sanador de hacer sentir al otro comprendido

En lo básico somos personas con sueños, esperanzas, sentimientos y por supuesto mucho mas que la etiqueta clínica. Soy empatía, soy entrega, soy… una tejedora de recuerdos.

Claudia Pérez Alegría

 

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